El MOA cuenta con una cuadrilla de restauración, un equipo que recorre la Ciudad para solucionar, en el mismo espacio público, daños que sufren los monumentos y esculturas. Desde su nacimiento allá por mediados de 2024, “la ambulancia” del MOA ya suma más de 70 intervenciones.
Su tarea es distinta a la que se realiza en el histórico taller ubicado en Plaza Sicilia, donde los profesionales del MOA llevan adelante restauraciones más complejas y de largo aliento. La cuadrilla trabaja en la calle, con intervenciones primarias y de menor escala: borrado de grafitis, pintura de bases o pátinas, limpiezas y restauraciones acotadas cuando la situación lo requiere.
Además de asistir en traslados y emplazamientos de obras restauradas de nuevo en el espacio público, son quienes brindan los “primeros auxilios” al rico patrimonio escultórico porteño.
Los integrantes de la cuadrilla están capacitados en procesos de restauración. Cuentan con la habilidad necesaria para la utilización de materiales, maquinarias y herramientas específicas. El mandato, siempre, es respetar la integridad estética, histórica y material de los bienes culturales.
Antes de intervenir, se deja constancia escrita y fotográfica del estado de la obra y se realizan análisis preliminares que incluyen aspectos seguridad y estabilidad: estos estudios permiten identificar riesgos y garantizar la seguridad de terceros, y establecer cuáles serán los métodos y materiales a utilizar. Según el caso, también se evalúa la conveniencia de trasladar la pieza al taller del MOA, para su restauración más profunda.
Las acciones de la cuadrilla son reversibles, de modo que no comprometan futuras restauraciones. Y cuando se presentan imprevistos, se aplican principios metodológicos establecidos por organismos internacionales, como la Carta de Venecia, sobre la conservación y la restauración de monumentos y de conjuntos histórico-artísticos.