Una de las intervenciones centrales del velódromo de Palermo fue el reacondicionamiento de los 3.500 m² de peraltes de la ex pista del velódromo (las inclinaciones características de las curvas), con mejoras completas de la superficie, pintura integral y puesta en valor de la herrería existente. Se trata de la recuperación de una pieza emblemática de la historia deportiva porteña.
A eso se suma la incorporación de una nueva cancha de beach volley de 605 m², apta para la realización de competencias nacionales e internacionales, y la puesta en valor del bowl de skate: esto es, 500 m² de intervención sobre la “olla” del bowl, con corrección de la superficie y mejoras en las terminaciones para optimizar el rendimiento y la seguridad de quienes lo usan.
El predio incorpora también 480 m² de área de juegos con tomas de escalada de intensidades diferenciadas por edad, solados de caucho para mayor seguridad, y nuevos equipos de vanguardia, como redes trepadoras y semiesferas de caucho, pensados para distintas edades.
Se sumaron además bancos para ampliar las zonas de descanso, nueva cartelería en el acceso de Av. Figueroa Alcorta y una propuesta paisajística con árboles y herbáceas que generarán sombra y mejores condiciones ambientales.